La tecnología redefine la vida del discapacitado pero a precios aún muy caros
Dispositivos que advierten al ciego de
obstáculos en su camino con sonidos, gafas de realidad aumentada,
micropantallas para sordos que les permiten visualizar subtítulos de
películas: la tecnología está reinventando la vida del discapacitado
pero a precios aún muy caros y con aparatos demasiado aparatosos.
Amaya Quincoces Riesco Madrid
Domingo 22.12.2013
Así lo ha señalado a Efefuturo, el catedrático de Tecnología Electrónica José Manuel Sánchez Pena, y miembro del
Centro Español del Subtitulado y la Audiodescripción
(CESyA), dependiente del Real Patronato sobre Discapacidad que gestiona
la Universidad Carlos III, una entidad de investigación que es centro
técnico de referencia en España en tecnología para la accesibilidad
audiovisual, y accesibilidad al cine.
Una
veintena de expertos en distintas tecnologías trabaja en este centro, dedicado también a investigación, normalización, estandarización y sensibilización sobre accesibilidad, que
acaban
de desarrollar un prototipo de gafas, fabricadas con impresión 3D, para
ayudar a los ciegos a manejarse en su entorno diario.
Dos cámaras
Este dispositivo incorpora dos cámaras, una sobre cada ojo, que
captan el entorno del usuario, y mediante algoritmos de procesamiento de
imagen y video, comunican al invidente, con un protocolo de sonidos los
obstáculos a su alrededor, ayudándole a moverse de forma autónoma.
Los sonidos se perciben gracias a unos cascos de transmisión ósea, es decir, a través de los huesos maxilares del cráneo.
Se trata de una alternativa a los tradicionales auriculares colocados
sobre la oreja, con la ventaja de que el sonido se transmite de forma
aérea sin bloquear el canal auditivo del ciego, que es su principal vía
de conexón con la información.
Estos sonidos (acordes musicales) se clasifican en seis niveles de
complejidad, cada uno de ellos aportando información más detallada del
entorno según aumenta la dificultad.

Fotografía
facilitada por la Universidad Carlos III de unas gafas con cámaras
incorporadas que envían información de sonido a través de un sistema de
transmisión ósea para ayudar al movimiento autónomo de personas ciegas.
La ventaja de este sistema, elegido artículo de “especial
relevancia” y portada de la revista “Journal of Imaging Science and
Technology” hace un par de años, es que el usuario puede
comenzar por el nivel más básico hasta llegar al de entrenamiento
suficiente para pasar a otros más complejos, según el experto.
En esa tecnología trabajan varias universidades en el mundo, además
de la Universidad Carlos III y dispone ya de un prototipo operativo a la
espera de ser comercializado, con un precio inferior a los
300 euros.
Esto se trata de un gran logro dado “el alto coste” que suelen tener
los dispositivos aplicados a mejorar funcionalidades en los
discapacitados, ha añadido el catedrático.
Además, ha precisado, es un sistema muy poco voluminoso y de bajo
peso, algo asimismo poco habitual en el mundo de las tecnologías
aplicadas a mejorar la accesibilidad de personas con discapacidad
sensorial; el mismo está siendo valorado ya para su uso por la
Organización Nacional de Ciegos de España (ONCE).
La Universidad Carlos III trabaja asimismo en otras ayudas
electroópticas como gafas con realidad aumentada para personas con
deficiencia visual o baja visión que puedan tener obstruido el campo
central o periférico como ocurre en patologías como la retinosis
pigmentaria, degeneración macular (DMAE) y las cataratas.
Esas gafas permiten que la información no visualizada en
un campo de visión obstruído les sea mostrada en otro funcionalmente
operativo, lo que se conoce como multiplexado espacial.
También estos investigadores han empezado a trabajar con personas con
dislexia y el uso de gafas especiales con materiales electrocrómicos
que actúan como filtros específicos de varios colores en función de una
tensión eléctrica aplicada con una pequeña pila.
Junto con el Grupo de Displays y Aplicaciones Fotónicas, el CESyA
está desarrollando un sistema portátil y autónomo para que personas con
discapacidad sensorial capten información mediante la luz de iluminación
habitual (por ejemplo LED);
existe ya un primer prototipo operativo capaz de recibir audio y/o texto a través de esas fuentes lumínicas.
En el caso de los sordos, este grupo lanzó hace unos años un sistema
considerado por la Revista Time como uno de los tres mejores inventos
mundiales para “entretenimiento”, que consistió en el primer prototipo
de gafas de subtitulado para personas con déficit auditivo, y que les
está permitiendo disfrutar del cine junto con el resto de la audiencia,
que sigue viendo las imágenes como siempre, de forma doblada.EFEfuturo